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domingo, 23 de abril de 2017

Grecia Clasica Ciudades


Las Ciudades-Estado


La Grecia Antigua no era un solo país, sino una serie de ciudades-estado con autonomía gubernamental. De hecho nuestra palabra moderna “política” viene de “polis”, el vocablo griego para las ciudades-estado. Floreciendo en la Era Arcaica (800 a.C. - 300 a.C.), estaban fundadas sobre el principio de ciudadanía, con derechos y privilegios diferentes para los ciudadanos varones, las ciudadanas mujeres, sus hijos, residentes extranjeros y esclavos. Todos los ciudadanos varones, no importa lo pobres que fueran, tenían derechos políticos.
Las tres ciudades-estado más poderosas eran Atenas, Corinto y Esparta. La principal de éstas era Atenas, la cuna de la cultura y la democracia y famosa en todo el mundo antiguo por su belleza física.
Esparta, en el Peloponeso al sur de Grecia, era la rival de primer orden de Atenas. Tenía un temido poder militar, con la mejor infantería del mundo griego; no es de extrañar si se piensa que todos los niños eran arrancados de sus madres a la edad de siete años, para ser sometidos durante trece años a un rudo entrenamiento militar. Los espartanos desfavorecían la cultura y la belleza por una existencia “espartana” de simplicidad y resistencia.
Corinto edificó su riqueza en la manufactura y en el comercio marítimo. Era conocida en todo el mundo antiguo como el centro del lujo y del divertimento para los ricos, quienes se congregaban para visitar a las prostitutas sagradas del Templo de Afrodita.

Sistemas de Gobierno


Antes del nacimiento de la democracia, la mayoría de las ciudades-estado estaban gobernadas por aristocracias, que en griego significa “gobierno de los mejores”. El poder era repartido entre un pequeño círculo de hombres provenientes de familias nobles.
Sin embargo, para el 600 a.C., había emergido una clase media. El comercio los había enriquecido y las mejoras militares les habían otorgado fuerza; pero ellos también querían poder. En algunas de las ciudades, incluyendo Corinto, la clase media se levantó y expulsó a la aristocracia en favor de dictadores que fueron conocidos como los Tiranos. En otras partes, se dieron cambios más pacíficos a medida de que las aristocracias admitieron a la clase media dentro de la asamblea de gobierno. Estas se dieron a conocer como oligarquías, o “gobierno de unos pocos”. La más ferviente de estas oligarquías fue Esparta.
Sin embargo la gente de Atenas tenía una idea diferente y, a fines del 500 a.C., se instauró la primera democracia o “gobierno de la gente”. Las ondas de esta revolución se hicieron sentir a lo largo de todo el mundo antiguo, y todavía hoy en día sobreviven. Sin un gobernante individual, la asamblea pública conformada por hombres ciudadanos, se reunía 40 veces al año para votar en las decisiones de estado. La agenda era establecida y los decretos eran llevados a cabo por un concejo de 500 personas, escogidas en grupo para servir uno cada año.
Aristóteles concebía el Estado como una asociación de hombres libres que reconocen un mismo gobierno y que pueden reunirse en asambleas, estimando no ser viable aquel que tuviera más de 10 mil ciudadanos. En lengua griega la palabra polis significaba, a la vez, ciudad y estado.
Las nuevas colonias también se convirtieron en polis políticamente independientes de la metrópoli (polis madre), pero mantuvieron estrechos vínculos religiosos, económicos y culturales. Estas colonias fueron uno de los factores del desarrollo económico de Grecia en este período.
Los siglos V y IV a.C. corresponden al apogeo de las grandes ciudades-estado independientes, entre las que destacan las polis de Atenas y Esparta.
La diferencia de intereses económicos y políticos mantenía separadas a las ciudades. Luchaban entre sí, en el afán de conseguir lejanos mercados o de abastecerse de cereales, o bien formaban alianzas rivales para alcanzar el dominio del mar.
Fue así como cada uno de estos grandes estados (Esparta y Atenas) absorbió a sus débiles vecinos en una liga o confederación dirigida bajo su control. Esparta, estado militarizado y aristocrático, estableció su poder a base de conquistas y gobernó sus estados súbditos con un control muy estricto. La unificación del Ática, por el contrario, se realizó de forma pacífica y de mutuo acuerdo bajo la dirección de Atenas.

La Grecia Antigua dejó un espíritu encendido en el convencimiento de que el hombre es un ser libre y en verdad sublime. Para los griegos, todas las cosas de la vida debían disfrutarse con moderación. Aprendieron a mantener sus cuerpos tan sanos como sus mentes, a poner orden en el desorden y a vivir en armonía con sus conciudadanos.
Los griegos tenían igual respeto por el valor mental como por el físico, puesto que creían que la vida ideal era la que transcurría en pos de conseguir la excelencia en todas las cosas. Un hombre completo debía ser igualmente activo como atleta, filósofo, juez, poeta o cualquier otro empeño de valor. El filósofo Sócrates trabajó un tiempo como aprendiz de escultor; Sófocles no sólo actuó como general sino que en distintas ocasiones fue tesorero del Estado, diplomático y sacerdote.
Al principio del período, los griegos se unieron para derrotar a los temidos persas (conocidos también como medos) en las llamadas guerras médicas. Tras la victoria, Atenas se convirtió en la potencia hegemónica de la Liga de Delos, alianza que se había formado para defenderse de los persas. En política interior los atenienses consolidaron el sistema político conocido con el nombre de democracia, gobierno del pueblo, y en política exterior se convirtieron en la gran potencia político-militar de la Hélade, lo que les acarreó gran número de enemigos. Este periodo es denominado como la Edad de Oro de Atenas, o Siglo de Pericles, en honor al gobernante que llevó a Atenas a su máximo esplendor.
Durante el mandato de Pericles se construyeron el Partenón, el Erecteion y otros grandes edificios. El teatro griego alcanzó su máxima expresión con las obras trágicas de autores como Esquilo, Sófocles y Eurípides, y el autor de comedias Aristófanes. Tucídides y Heródoto fueron famosos historiadores, y el filósofo Sócrates fue otra figura de la Atenas de Pericles quien hizo de la ciudad un centro artístico y cultural sin rival.

ARQUITECTURA SINGULAR GRIEGA


EL TEMPLO: Su origen
Planta característica de un templo griego

 Existen profundas relaciones entre el culto aqueo y cretense y esas formas de culto fueron la base que generó la religión griega. Existían dos  formas de culto conocidas, el culto a la divinidad y el culto a los muertos.
El culto destinado a la divinidad tiene un paso intermedio derivado del culto a los muertos, el culto a los héroes, individuos intermedio, con toda probabilidad estaba  vinculado con el mundo  micénico, incluso el término hero se deriva de ese idioma.
El culto a la divinidad es otra forma  de veneración que cobra importancia y fuerza en los momentos que siguieron a la caída del mundo micénico y se enriquecen con nuevas manifestaciones tributadas a los dioses.
A los dioses se les rindió culto en muchos lugares, que les fueron consagrados y donde se realizaban ceremonias dedicadas a ellos. Estos lugares fueron de  distinto tipo: parajes naturales, algunos resguardados, como las cuevas, otros al aire libre, a veces señalados con muros.
Naturalmente existieron edificios, en el ámbito doméstico, como en el palacio de Tirinto, donde había un altar, o en casas particulares.
Hubo edificios separados de los palacios como fue el casa de algunos santuarios, en Asine, Prosymnia o en Eleusis. Es posible, si consideramos las fuentes antiguas, como los cometarios de Eusebio y Pausanias, que existieran santuarios en Olimpia, Efeso y Delfos ya en la etapa micénica.

La estructura de un templo griego es muy sencilla:
  •    de planta rectangular
  •    se entra por un vestíbulo o pronaos
  •    se llega a una habitación rectangular llamada naos o cella, donde está la estatua del dios del dios
  •    en ocasiones, tras la cella, hay una cámara dicha opistódomos, donde se guarda el tesoro del templo.
CLASIFICACIÓN DE LOS TEMPLOS EN FUNCIÓN DE  SUS COLUMNAS
1.      In antis. Dos columnas en la fachada frontal
2.     Ápteros. No tienen columnas.
3.     Monópteros o tholos. Planta circular.
4.     Próstilo. Columnas sólo en la fachada delantera
5.     Anfipróstilo. Columnas en la parte delantera y trasera del templo
6.     Períptero. Rodeado de columnas
    díptero, si es doble fila de columnas
    pseudoperíptero, si las columnas están adosadas a la pared
 En función del número de columnas en la fachada se denominan:
1.     tetrástilo (4 columnas),
2.     hexástilo (6 columnas),
3.     octástilo (8 columnas),
4.     decástilo (10 columnas)

Templos de Paestum, ciudad de la llamada Magna Grecia al sur de Italia, dedicados a los dioses Poseidón (al frente) y Hera (atrás). Se encuentran muy bien conservados, porque no sufrieron los embates de las invasiones persas como Grecia. Obsérvese la serie de columnas que conforman ambos peristilos y cuya función es sostener el arquitrabe. Período Arcaico, estilo dórico.
Templo de Hera o La Basilica. (aprox. 540 a.C.) Construido en Paestum, al sur de Nápoles en la llamada Magna Grecia. Templo dórico. La fachada se caracteriza por el número impar (9) de sus columnas. Ha perdido el frontón y sobre el arquitrabe únicamente se conserva una serie de bloques que antiguamente estaban rematados por metopas y triglifos.
El Partenón.- (447 a 432 a.C.) (73 x 34 metros). El más perfecto de los templos griegos fue dedicado a la diosa Atenea y representa el punto justo de equilibrio entre la robustez y nobleza de los templos dóricos y la gracia frágil de los jónicos. Realizado por los arquitectos Ictino y Calícrates y supervisado por Fidias quien realizó además los relieves del frontón, de las metopas y del friso interior de la cella. Igualmente realizó en oro y marfil la escultura de 12 metros de alto de Palas Atenea, la cual se guardaba en su interior.
Templo de Atenea Niké, o Atenea Victoriosa.- Kalicrates.- Al borde del abismo, como la proa de un barco, el pequeño templo de Niké ocupaba un punto clave en la disposición de la Acrópolis. Obsérvese las columnas con volutas y el friso con decoración continua, característico del estilo jónico.-
El Erecteión.- Mnesicles (aprox. 421- 406 a.C.) Orden Jónico. Templo complejo de la Acrópolis Griega dedicado a múltiples cultos. Dedicado a los dioses Atenea y Poseidón y al héroe Erecteo. Ha sido utilizado como iglesia por los cristianos y harén por los otomanos Tiene cuatro fachadas muy distintas, al norte un vestíbulo que muestra unas elegantes columnas jónicas; al sur el famoso pórtico de las Cariátides, famosas columnas con forma de mujer; al este la capilla de Atenea y al oeste unas especies de ventanas.


Escultura ornamental.- Los templos griegos estaban decorados con relieves en los frontones y frisos, los cuales no solo cumplían una labor estética, sino que además tenían una función filosófica.
El estudio de la escultura ornamental de los templos nos revela las creencias de los griegos y nos indica que existe un universo en el cual el hombre esta rodeado de dioses y monstruos.
Así la lucha de los centauros contra los lapitas, la gigantomaquia, los trabajos de Hércules, la lucha contra las amazonas tratan de la eterna confrontación del bien contra el mal, de la civilización contra la barbarie, de la razón contra lo irracional. El templo viene entonces a representar el equilibrio entre estas dos fuerzas.
Recreación del frontón y de las metopas del Partenón esculpidos y policromados. 
El Tholos de Delfos. Esta construcción circular fue construida entre el año 380 y 360 a.C. Tiene 20 columnas dóricas dispuestas en un círculo de 14.76 metros de diámetro exterior, con 10 columnas corintias su interior. Tres de las columnas dóricas fueron restauradas, mejorando la estética del monumento y convirtiéndolo en el templo más emblemático y fotografiado de Delfos.


PRINCIPALES TEMPLOS GRIEGOS

DORICOS
Templo de Apolo, en Creta, (s. VIII). Áptero, sin columnas
Templo de Apolo en Thermos (circa 625 a.C.)
Templo del Hereón o Heraion , en Olimpia (circa 600 a.c). Períptero
Templo de Apolo, en Corinto (siglo VI).
Templo a Apolo en Delfos (circa 525)
Templo de Afaya, en Egina (s. VI)
Templo de Artemis, en Corfú, (s. VI
Templo C en Selinunte (s. VI).
Templo D en Selinunte (siglo VI)
Templo F en Selinunte (circa 530)
Templo G o de Apolo en Selinunte (circa 520). Octástilo y períptero sin acabar.
Templo de Hera o la Basílica, en Paestum (mediado del siglo VI).
Templo de Atenea o Ceres, en Paestum, (s. VI).
Templo de Hera II o de Posidón, en Paestum (s. VI). Períptero.
El Teseion o Hefasteion (449 a.C.)
Templo de Poseidón, en Sounion
Templo de Zeus , en Olimpia (457 a.C.)
Parthenon, Atenas

JÓNICOS
Heraion o templo de Hera, en Samos (finales s. VII)
Artemisión, en Efeso (s. VI). Díptero.
Templo de Apolo, Sminthe
Templo de Apolo en Naucratis
Tesoro de  Sifnos, Delfos
Tempo de Zeus, Atenas, el primer Olympeiom
Templo de Apolo Faneo, en Quios
Templo de Cabirios,  Samotracia
Templo de Atenea en  Mileto
Templo de Atenea Nike, Atenas
Erectheion, Atenas
Templo de Atenea Polias, Priene
Templo de Asceplio, Priene
Apolo Didymaios, Didima
Templo de Artemis o Cibeles, en Samos
Templo de Zeus Sosispolis, Magnesia
¿Artemis?, Templo D, Delos
Templo de Dionisios, Teos

CORINTIOS
Templo de Zeus Olbios, Diocesarea
Templo de  Zeus Olímpico, Atenas


SANTUARIOS

Los sanutarios griegos eran un conjunto de edificios también religiosos. En ellos se celebraban los festivales religiosos y cívicos, entre los que destacaron el culto a Zeus en Olimpia y el de Apolo en Delfos. Se reunían varias Polis para ello y, todos, ofrecen una serie de elementos comunes:
-- Templo del dios: el elemento central.
-- Períbolo: recinto periférico.
-- Propileos: portón de acceso al recinto sagrado, llamado también “tenemos”.
-- Camino de los peregrinos: bordeado de estatuas y otros edificios.
-- Tesoros: templos votivos de las diferentes polis.
-- Stoa, teatro, estadios, etc.

De todos los santuarios que Grecia nos ha legado, el Santuario de Delfos, por su emplazamiento, es el más impresionante, con un fondo de rocas, en una falda empinada, atalaya abierta al mar, al Golfo de Corinto. La adaptación de la arquitectura a la topografía adquiere aquí unas calidades pocas veces alcanzadas.

Fotos y textos sacados de la página www.terrantiqvae.com

GRECIA CLASICA







http://www.artehistoria.com/historia/videos/608.htm

El territorio


Mapa lingüistico del siglo VIII a.C.
 


Fenómeno colonial


Precedidos por los micénicos, quienes ya en el II milenio a.C. habían iniciado con fines comerciales la navegación hacia el Mediterráneo occidental, y por los fenicios, cuya actividad también originariamente comercial se convirtió después en colonial, griegos de distintas poleis protagonizaron entre los siglos VIII y VI a.C. el proceso de colonización más intenso en el Mediterráneo.
La contemplación de un mapa con la localización de las colonias griegas refleja a primera vista su emplazamiento costero y una orientación marítima que, en común con las fundaciones de origen fenicio, se opone a cualquier interpretación del fenómeno como una política de conquista de territorios, tendente a la sumisión de otros pueblos, a pesar de que el aumento de población y la falta de tierras en algunas poleis se barajen como posibles causas del inicio de la colonización.
Desde la fundaciones más antiguas en la costa tirrena, Pitecusa en Ischia y Cumas, después en el Sur de la península Itálica junto al Jónico, en Sicilia, en la zona oriental de la costa norteafricana, en el Golfo de León, en la Península Ibérica o en el Adriático, la tónica general fue el asentamiento en enclaves no habitados y una amistosa y fructífera relación con los indígenas de territorios vecinos del interior. De estos contactos no sólo se desprendería una intensa actividad comercial sino también, con el tiempo, estrechos intercambios culturales de gran repercusión.
Pues si para las poblaciones indígenas la aportación de los colonizadores griegos fue decisiva, el estrecho vínculo mantenido entre las colonias y sus respectivas metropolis generó no sólo un gran auge de la actividad mercantil, sino también la emergencia pujante de sectores relacionados con las actividades portuarias, navieras y artesanales. Su incidencia económica en la sociedad y en contraste la carencia de derechos de ciudadanía demandaría más tarde cambios políticos en las más antiguas poleis de Grecia.



martes, 18 de abril de 2017

TEXTOS DE LECTURA OBLIGATORIA 2017

de El mundo de Sofía el capítulo Atenas, el otro completo

http://www.mediafire.com/file/7hidkuz8201p89t/Grecia%2C+cultura+y+ciudad.pdf

http://www.mediafire.com/file/u3ji2r5mhcy55e7/El_Mundo_de_Sofia.pdf

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martes, 4 de abril de 2017

CURSO 2017







Textos útiles para entender la sociedad griega


Textos sobre la Sociedad Griega

LA FAMILIA COMO INSTITUCIÓN SOLIDARIA

"Feliz aquél que no ha probado en su vida el sabor del mal, pues cuando sacuden los dioses una casa, no hay furia que no persiga y alcance hasta al último de sus descendientes. Es como el oleaje del mar cuando los vendavales furiosos del viento Tracio barren la tinieblas submarinas y, desde los abismos, hace girar en torbellinos la negra arena, que levantan sus soplos hostiles, y gimen bajo sus azotes los acantilados. Sobre la casa de los Labdácidas veo acumularse antiguas desgracias, cayendo las nuevas sobre las desgracias de los fallecidos, sin que jamás una generación exima a la siguiente: los abate un dios, y no hay liberación posible. Y ahora que sobre su último brote habría brillado una luz en la casa de Edipo, lo siega la hoz sangrante de la Muerte. La insensatez de unas palabras, y la mente cegada de la Erinia. A tu poder, oh Zeus, ¿qué transgresión del hombre podrá ponerle freno? Ni lo domeña el sueño, que todo lo somete, ni la divina carrera infatigable de los meses, y, Señor a quien el tiempo no envejece, ocupas del Olimpo la luz resplandeciente. Para el tiempo inmediato, para el tiempo futuro, como para el día pasado, ésta será la ley: jamás puede insinuarse en la vida del mortal la grandeza sin que sea confundido. La errabunda esperanza, seduce a muchos hombres, a muchos defrauda en sus vanos deseos; sin que nos demos cuenta se insinúa en nosotros hasta que nos quemamos en el fuego los pies. Un sabio fué, sin duda, quien profirió este dicho: El mal parece un bien al hombre cuya mente quiere dios confundir: poco vivirá el tal sin que sea confundido" (Sof. Ant.583 ss.)

EL RÉGIMEN OLIGÁRQUICO EN ATENAS

         “Luego de estas cosas, surgió una lucha entre los notable y la muchedumbre durante mucho tiempo. Su constitución, en efecto, era oligárquica en todas las demás cosas y, al mismo tiempo, los pobres eran esclavos de los ricos, tanto ellos mismos como sus hijos y sus mujeres. Y recibían el nombre de jornaleros o clientes y de hectomorios o ‘sextarios’, pues por esta renta (de la sexta parte) labraban los campos de los ricos. Toda la tierra estaba en manos de unos pocos; y si no pagaban sus rentas, podían ser reducidos a esclavitud ellos y sus hijos también. Todos los préstamos de dinero a interés se hacían sobre los propios cuerpos o sobre las personas como garantía, hasta Solón; éste, sin embargo, fue el primero en ponerse al frente del pueblo. El mal más difícil y el más amargo entre todos los que había en la constitución era, para la mayoría del pueblo, la esclavitud; más aún: de resultas de ello sufrían también en lo demás, pues nadie, por así decirlo, poseía nada”. (Aristóteles, La Constitución de Atenas. II)

QUÉ ES UN CIUDADANO, SEGÚN ARISTÓTELES

        "La polis es una colectividad de ciudadanos, por lo que necesitamos saber quién puede llamarse ciudadano (polæithw) y qué es un ciudadano. La noción de ciudadano se presta a menudo a discusión, pues no todo el mundo está de acuerdo en llamar ciudadanos a las mismas personas: el que no es ciudadano en una oligarquía lo será a menudo en una democracia. Dejemos aparte a quienes reciben esta denominación de manera excepcional como, por ejemplo, los ciudadanos naturalizados (1); el ciudadano no lo es por el mero hecho de residir en un lugar (el meteco y el esclavo tienen la residencia en común con el ciudadano); tampoco son ciudadanos cuantos poseen el derecho de comparecer en justicia, como defensores o como demandantes, porque este derecho lo poseen también algunos que lo disfrutan en virtud de tratados (2) y es específicamente suyo; a decir verdad, en muchas poleis los metecos no disfrutan plenamente de estos derechos, sino que están obligados a buscarse un prostatés (prostæathw) (3), de modo que, por así decir, no participan sino imperfectamente en tal comunidad de beneficiarios. Lo mismo sucede con los niños que aún no tienen edad para ser inscritos o con los ancianos exentos ya de todo servicio: se les puede llamar ciudadanos en cierto sentido, pero no de modo estricto (4); habría que añadir, a los primeros, el calificativo de "imperfectos" y a los segundos el de "eméritos" o algo parecido (aunque no importa mucho, porque el asunto está claro). Lo que buscamos es definir al ciudadano propiamente dicho de manera que no haya que introducir corrección alguna; puesto que cuestiones parecidas pueden suscitarse respecto de los ciudadanos sancionados con la degradación civil (atimia) o el exilio. Un ciudadano en el sentido absoluto del término no puede definirse mejor que por el hecho de participar en el ejercicio del poder de juez y de magistrado." (Aristóteles, Política, III).

Notas. 1- Los naturalizados en Atenas gozaban de la plenitud jurídico-política y civil, pero se hallaban excluídos del arcontado y de los sacerdocios y, a menudo, no residían en la polis que los había naturalizado por alguna razón excepcional. 2 - Estos tratados (muy frecuentes en el siglo IV) regulaban y facilitaban los intercambios y contenían capítulos que especificaban el régimen fiscal y de tribunales en caso de litigio entre miembros de los Estados signatarios. 3 - En Atenas, aunque obligados a tener un prostatés, los metecos podían (al menos en la segunda mitad del siglo IV a. C.) defender determinadas causas por sí mismos. 4 - La exención de servicio alude probablemente a la milicia y posiblemente a la obligación de asistencia a la Asamblea y a los tribunales, fundada en una menor capacidad física. Pero como quiera que Aristóteles trata de definir al ciudadano en general (y no sólo al ateniense), cabe que piense en otras poleis en donde existían limitaciones y máximos de edad.

UNA VISIÓN HALAGÜEÑA DE LOS METECOS A FINALES DEL SIGLO V (Tucídides)

        "Bien vale la pena salvaguardar el placer que experimentáis en ser considerados como atenienses, incluso aunque no lo seáis. Vosotros, que conocéis nuestra lengua e imitáis nuestras maneras de tal modo que asombráis a Grecia; vosotros que, por otro lado, nos os beneficiáis menos que nosotros de las ventajas de nuestro imperio (• arxæh), tanto por el temor que inspiramos a nuestros enemigos cuanto por el cuidado que ponemos en que no se os lesione. Sois los únicos copartícipes libres de nuestro dominio: no lo traicionéis ahora y obraréis justamente." (Nicias a los metecos, tras el desastre de Sicilia en 414. Tucídides, VII, 63).

TERRITORIO GRIEGO Y OTRAS YERBAS


GRECIA.
 Estudiar la historia de los griegos — que se llamaban helenos —estudiar los orígenes de nuestra civilización, pues de ellos hemos heredado muchas de nuestras maneras de sentir y de pensar. Sus obras maestras son los modelos en que se han inspirado durante muchos siglos y se inspiran aún los artistas, los escritores y los oradores del mundo entero. Ellos nos han enseñado la fe en la razón humana y el amor a la patria y a la libertad.
La favorable situación de su país, en la extremidad del Mediterráneo, les ha permitido cumplir en la humanidad una como misión providencial. En efecto, por el mar tocaban al Asia, donde se instruyeron, y por el mismo mar trajeron a Europa las civilizaciones de Asia y las invenciones de su propio genio. Los griegos habitaban las orillas y las islas del mar Egeo o mar del Archipiélago, verdadero lago griego. Hubo, pues, una Grecia continental y una Grecia marítima.

GRECIA CONTINENTAL: Grecia continental, Hélade, comprendía la parte inferior de la península de los Balcanes, la más oriental y montuosa de las tres península mediterránea de Europa.

A la extremidad de la península, especie de tronco continental, se unía, por el istmo de Corinto,  una   península   más pequeña  que  tiene  la  forma  de  una  mano  abierta  u  hoja  de  plátano,  según la comparación  de  un antiguo ; esa peninsulita  era el Peloponeso, hoy Morea. Grecia está bañada al este por el mar Egeo, que la separa de Asia, y al oeste por el mar Jónico que la separa de Sicilia y del sur de Italia. Al norte no existe frontera natural.

Según Estrabón, geógrafo griego, el límite antiguo de Grecia podía marcarse con una línea que, partiendo al oeste del golfo de Arta - antiguamente golfo de Ambracia­ - llega, al este, en el golfo de Salónica, a la región montuosa del Olimpo y a la desembocadura del Salambria — antes el Peneo. Esta es poco más o menos la frontera actual del Reino de Grecia.La mayor longitud, de norte a sudeste, es de 410 kilómetros, y su mayor anchura es de 210 kilómetros. La superficie es de 55,500 kilómetros cuadrados.

GRECIA ÍSTMICA. El Istmo de Corinto es de vital importancia. Une la Grecia Central con el Peloponeso y se asoma a dos continentes y dos mares, el Jónico y el Egeo. Su ciudad mayor es Corinto, protegida por una fortaleza elevada (Acro-corinto) de 500 m de altitud, que da nombre a la Coríntide. Corinto mira al O. del golfo de su nombre. En la orilla opuesta está Mégara, ciudad doria como la anterior y su eterna rival, centro de la Megáride.

PELOPONESO La isla de Pélope es una península montañosa históricamente dividida en seis regiones. Aquea (Ajaya, Achaia) es su franja septentrional, entre el mar y Arcadia. Su ciudad principal es Patrás (que da nombre hoy al Golfo de Lepanto). Como Etolia, desempeñó un papel irrelevante en el clasicismo, pero fue hogar de una gran Liga en época helenística. Élide, en el NO., tiene ciudad principal en Élida o Elis. Su núcleo más famoso fue Olimpia, cuyos Juegos dedicados a Zeus originaron el sistema pannhelénico de cómputo anual. Arcadia, paradigma literario de la vida natural y pastoril, ocupa el centro de la península. Boscosa, aislada y escarpada cuenta con las vegas del Alfeo y del Ladón. Mesenia ocupa la prolongación SO. del Peloponeso. Es fértil y estuvo sujeta a los lacedemonios hasta entrado el siglo IV a. de C. Después tuvo capital en Mesena. En su territorio están la micénica Pilo (Pilos, actual Navarino) y la isla de Esfacteria. Argólide, en el NE, inmediata a Corinto, regada por el Inaco. Toma nombre de la ciudad de Argos y albergó los centros micénicas de Micenas y Tirinto. Están allí el santuario de Epidauro, dedicado a Esculapio, divinidad sanadora, y Nemea, donde Heracles venció al león. Laconia es el nombre de la región dominada por el Estado lacedemonio, regido por Esparta, sobre el río Eurotas, protegido por las cimas del Taigeto y el Parnón. Al igual que en el Ática y a diferencia de las restantes, sólo hubo un Estado en la región.

        El nombre vulgar de Grecia y los griegos es latino. Grecia se llama Hélade (ÔJElla;") y sus habitantes, helenos (e{llhne"). El nombre de Hélade o Grecia debe darse al conjunto de lugares donde hubo ciudades helénicas y no sólo a la Grecia peninsular europea o Madrepatria griega.

Nota sobre transcripción de nombres. Los topónimos griegos acabados en -os deben transcribirse con terminación en -o, para no dar indebidamente idea de pluralidad, que ha de reservarse a los nombres griegos acabados en -oi. Pero la práctica ha consagrado muchos nombres en español, como Pilos, Cnosos, etc., de forma que la escritura culta vacila entre ambas grafías, del mismo modo que se verá en este texto.

 GRECIA DEL NORTE. El Norte está partido por la cordillera del Pindo, cuyas ramificaciones cubren gran parte del territorio, poco llano por eso. Al E., las montañas son discontinuas; destaca el Olimpo (2.981 m), morada de Zeus. En la transición hacia Grecia central se hallan el Parnaso, el Parnés (no confundir) y el Citerón. Macedonia. Los griegos no la consideraban propiamente helénica. Cubre todo el N. de la península de los Balcanes e, históricamente, abarca, al Este (límite con Tracia), la Península Calcídica, la más oriental de cuyas tres patas acaba en el Monte Atos (1.935 m). Su capital es Pela (Pella). Ciudades calcídicas son Tesalónica, Olinto y Potidea. Al S. de Macedonia están Epiro y Tesalia, separadas por la cadena del Pindo. Epiro fue poco culta, rica en ganado, apenas urbana. Su ciudad más famosa fue Dodona, sede de un oráculo arbóreo de Zeus. Tesalia es la mayor llanura griega, surcada por el río Peneo, cuyo final es el valle de Tempe. Da trigo y caballos. Paso obligado del N. al S. Sus ciudades principales son Larisa, Feras y Farsalia.

GRECIA CENTRAL. Entre la línea que forman el Golfo de Ambracia y las Termópilas, por el N., y el Istmo de Corinto. Su occidente apenas tuvo relieve histórico en tiempos clásicos. Acarnania (? Acarnia, barrio de Atenas) llega por el E. hasta el río Aqueloo y su fértil llanura. Su ciudad mayor es Estrato (Stratos). Al E., Etolia, franja litoral con la ciudad de Termo (Thermos), junto al lago Triconis. Tuvo importancia política desde el s. IV a. C. La Dóride es una pequeña comarca doria, al S. del Monte Eta. Al E., la Fócide, bajo el Parnaso (2.460 m), sede de las Musas. Sus ciudades mayores fueron Elatea y, sobre todo, Delfos (? Delos), con su santuario panhelénico de Apolo, sede de una liga y de los Juegos Píticos. Junto a ella las mínimas Lócride Ózola u occidental (entre Delfos y Naupacto) y Lócride Opóntica (por su capital, Oponte), hacia las Termópilas. Beocia es la región inmediata al Ática por el O. Tuvo abundante población rural. Sus ciudades principales son la famosa Tebas y la oriental Platea, su rival. Batallas famosas hubo en Leuctra y Queronea, junto al río Cefiso (? Coronea, también Beocia, al N. del Mte. Helicón). La gran isla de Eubea (175 km), la mayor tras Creta, era famosa por su riqueza agropecuaria. Junto a su mejor vega, la del río Lelanto (llanura lelantina), estaban sus principales ciudades-Estado, Calcis y Eretria (? Eritras, en la Jonia anatólica; Eritrea, en África!), a menudo hostiles. Euripo es el estrecho que la separa de Grecia, peligroso por sus corrientes. Ática, región de Atenas, separada de Beocia por el M. Parnés (1.413 m) y el Citerón (1.411 m). La llanura principal, la ateniense, se riega con el Cefiso y el Iliso y divisa montes como el Pentélico (1.100 m, mármol de calidad) y el Himeto (1.027 m). En toda la región no hay sino un solo Estado, el ateniense. Lugar suyo es, al N., Maratón. Frente a la costa S., la isla de Salamina, que cierra el Golfo de Eleusis, ciudad sagrada por sus misterios de Deméter. Más al S., la isla de Egina, primero poderoso Estado, incorporado luego al de Atenas.

GRECIA ÍSTMICA. El Istmo de Corinto es de vital importancia. Une la Grecia Central con el Peloponeso y se asoma a dos continentes y dos mares, el Jónico y el Egeo. Su ciudad mayor es Corinto, protegida por una fortaleza elevada (Acro-corinto) de 500 m de altitud, que da nombre a la Coríntide. Corinto mira al O. del golfo de su nombre. En la orilla opuesta está Mégara, ciudad doria como la anterior y su eterna rival, centro de la Megáride.

PELOPONESO La isla de Pélope es una península montañosa históricamente dividida en seis regiones. Aquea (Ajaya, Achaia) es su franja septentrional, entre el mar y Arcadia. Su ciudad principal es Patrás (que da nombre hoy al Golfo de Lepanto). Como Etolia, desempeñó un papel irrelevante en el clasicismo, pero fue hogar de una gran Liga en época helenística. Élide, en el NO., tiene ciudad principal en Élida o Elis. Su núcleo más famoso fue Olimpia, cuyos Juegos dedicados a Zeus originaron el sistema pannhelénico de cómputo anual. Arcadia, paradigma literario de la vida natural y pastoril, ocupa el centro de la península. Boscosa, aislada y escarpada cuenta con las vegas del Alfeo y del Ladón. Mesenia ocupa la prolongación SO. del Peloponeso. Es fértil y estuvo sujeta a los lacedemonios hasta entrado el siglo IV a. de C. Después tuvo capital en Mesena. En su territorio están la micénica Pilo (Pilos, actual Navarino) y la isla de Esfacteria. Argólide, en el NE, inmediata a Corinto, regada por el Inaco. Toma nombre de la ciudad de Argos y albergó los centros micénicas de Micenas y Tirinto. Están allí el santuario de Epidauro, dedicado a Esculapio, divinidad sanadora, y Nemea, donde Heracles venció al león. Laconia es el nombre de la región dominada por el Estado lacedemonio, regido por Esparta, sobre el río Eurotas, protegido por las cimas del Taigeto y el Parnón. Al igual que en el Ática y a diferencia de las restantes, sólo hubo un Estado en la región.

ISLAS JÓNICAS. Las principales son Corcira  (act. Corfú), homónima de su capital, rica y con dos puertos. Léucade, frente a Acarnania, a la que estuvo unida por un tómbolo que fue excavado para dar paso a las naves. Ítaca, reino de Odiseo (Ulises), Cefalenia, dominada por el monte Eno, y Zacinto, con capital de igual nombre.

ISLAS EGEAS. Creta, la mayor de las islas helenas (260 x  60 km), surcada de montañas en sentido E - O, con fértiles valles, sede del poder minoico y luego de un sinfín de ciudades-Estado dorias. Cnoso (Cnosos, en el N. central) y Gortina (Gortys, en el S. central) son sus ciudades históricas principales. Las islas Cícladas unen la Grecia meridional con Asia Menor. Las Cícladas del Norte incluyen Andros, Tenos,  Míconos y Delos (no confundir con Delfos), mínima pero muy importante por el santuario panhelénico de Apolo. Las del Sur, Ceo (Ceos, no confundir con Quíos), Citno, Sérifo y Sifno. Entre ambas series, dos islas centrales mayores, Paro (Paros), famosa por su mármol, y Naxo (Naxos), la más grande de todas. En el borde meridional del archipiélago, Melo (Melos, Milo), donde se halló la Venus de Milo (Afrodita melia, en realidad). Las Espóradas forman el archipiélago septentrional: Esciato y Pepáreto son las mayores. En el Mar de Tracia (parte N del Egeo), Taso (Thasos), Samotracia, Imbro y Lemno (Lemnos).

GRECIA ASIÁTICA. El litoral O. de Anatolia fue helénico. De N. a S. se divide en Eolia, Jonia y Doria, de acuerdo con los dialectos hablados en ellas. El N. de Eolia es la Tróade, la comarca de Troya (Ilión, en griego), con el Monte Ida. Son eolias las islas de Lesbos (Lesbo; capital, Mitilene) y Ténedo. Las costa central o jonia albergó verdaderas potencias griegas como Focea, Éfeso y Mileto. Están allí Clazómena, Teo, Magnesia del río Sipilo y Colofón. Entre Éfeso y Mileto corre el río Meandro. Son jonias las grandes islas de Quío (Quíos), Samos e Icaria. Los dorios ocuparon el litoral S., con Halicarnaso y Cnido, y sus islas adyacentes, entre las que destaca la gran Rodas.

PROPÓNTIDE Y PONTO EUXINO. son los nombres griegos del Mar de Mármara  y del Mar Negro. El Estrecho de los Dardanelos era llamado Helesponto: su orilla izquierda es el Quersoneso Tracio, con la ciudad de Sesto. En las costa de enfrente está Abido. El Bósforo estuvo guardado por Bizancio (luego, Constantinopla, act. Estambul) y Calcedonia. La península de Crimea fue el Quersoneso Táurico y todo el Euxino estuvo festoneado de ciudades helenas.

MAGNA GRECIA se llama a la Hélade itálica y siciliota, donde hubo ciudades de primer orden económico y político. En Sicilia, Siracusa, Mesina, Agrigento, Tauromenia e Hímera, entre otras; en la costa itálica, Tarento, Nápoles, Regio, Locris, Síbaris y Crotona. Desde estos emplazamientos se mantenían vínculos con la Hélade más occidental, la del litoral hispanofrancés: Massalia, Nicea, Antípolis, Rosas, Ampurias.

OTROS LUGARES DE LA HÉLADE. Destacan las fundaciones africanas de Náucratis (Delta del Nilo, con permiso de los faraones) y Cirene (en Libia). Muerto Alejandro III Magno, los reyes macedonios de Egipto fundaron la que sería la más importante metrópoli del Mediterráneo y la más rica y extensa ciudad helénica: Alejandría de Egipto.



PERIODO EN EL QUE VEMOS GRECIA



Grecia clásica

A partir del año 490 a.C se inicia el período clásico. En él se desarrollan las guerras médicas entre griegos y persas, que terminarían con la victoria de los primeros sobre los segundos.
Las continuas guerras entre Esparta, Atenas y Tebas debilitan a los griegos.

Grecia helenística

A partir del año 380 a.C. se inicia la época helenística. En ella se producirá la anexión de los territorios griegos a Macedonia por parte de Filipo II rey de Macedonia, un reino situado al norte de Grecia. Alejandro Magno, hijo de Filipo II, será quien extienda los límites de la Hélade hasta límites nunca alcanzados. A su muerte y tras la división de su imperio se inicia el declive helénico hasta su conquista por parte de Roma.

Algunos datos
El término "aristoi "deriva de la palabra aristocracia. 
El término Hélade abarca todo lo relacionado con lo griego (religión, costumbre, lengua).
Las guerras médicas fueron 3 y reciben este nombre porque los griegos llamaban "medos" a los persas.
Alejandro Magno y sus conquistas difundieron la cultura griega por todos los territorios del imperio.


LAS COLONIAS GRIEGAS: Jamás hubo un estado griego; sin embargo, a pesar de las divisiones en repúblicas frecuentemente rivales, hubo un pueblo griego en el que todos sus miembros hablaban la misma lengua, y tenían costumbres e intereses comunes. Hubo también un mundo griego formado no solamente de las ciudades de Europa, sino también de todas las ciudades fundadas allende los mares, es de ir, las colonias. El archipiélago llegó a ser una especie de mar interior, en cuya costa, ciudades independientes las unas de las otras y que formaban estados distintos, contribuyeron cada una por su parte al progreso y al brillo de la civilización griega.


LA VIDA PÚBLICA

La vida de un ciudadano de Atenas puede compararse con la de un hombre que fuera en tiempo ordinario a la vez comerciante diputado, y que en ciertos casos fuera llamado por elección o porque le tocara la suerte, a ser magistrado, empleado de menor categoría u oficial. Todos los ciudadanos eran iguales en derechos y tomaban parte en el gobierno y en la administración pública. Este gobierno de un estado en que el pueblo ejerce la soberanía, se llama democracia.

LA DEMOCRACIA
<< La constitución que nos rige, dice Pendes, ha recibido el nombre de democracia porque su fin es la utilidad del mayor número no la de una minoría. >> El filósofo Aristóteles resume poco más o menos en estos términos el funcionamiento de la democracia:

<< Es preciso que los magistrados sean elegidos por todos o por sorteo; que las dignidades no se distribuyan según la importancia de la fortuna; que las funciones no duren nunca muy largo tiempo, que todos los ciudadanos sean llamados a juzgar en los tribunales, y, por último, que la decisión de todas las cosas dependa de la Asamblea general de los ciudadanos. >>

Así se procedía en Atenas. Cualquier ciudadano, sin que se tuviera en cuenta su nacimiento o su fortuna, podía aspirar a los honores y a alcanzarlos, pues los cargos de arconte, de senador y de juez eran sorteados todos los años. Todo ciudadano participaba del gobierno, porque él decidía con su voto si las leyes propuestas habían o no de entrar en vigor ya en Atenas, ya en el resto del imperio. También tenia derecho a gozar de comodidades, puesto que, con el fin de que hasta los pobres pudieran desempeñar los cargos públicos, se imaginó que éstos fueran retribuidos y que se retribuyera la presencia en la Asamblea; por consiguiente, cumplir con los deberes de ciudadano, fué un verdadero oficio para el ateniense.
Esta democracia era en realidad una aristocracia. Los electores eran poco numerosos (15.000 a lo sumo); y la Asamblea era como una reunión pública en la que todo el mundo se conocía. Tenían esclavos para atender a los trabajos, y súbditos para abastecer de dinero a la ciudad. La vida era barata, y con poco gasto podía tenerse un buen pasar.
Todos los años se designaba por sorteo a 6,000 ciudadanos para que fueran magistrados, con lo cual se llegaba al resultado de que la mitad de la ciudad administraba a la otra mitad. 


LOS HOMBRES Y LAS MUJERES
El ateniense dividía su existencia en dos partes iba al y tribunal, al templo, al gimnasio, a los baños o a sus negocios, y volvía a su casa sin decir nada a su mujer de lo que había hecho. La mujer no estaba asociada a esa clase de vida: era solamente su esposa y la madre de sus hijos.
Sin embargo, no era una especie de esclava como en oriente; estaba casada ante la ley y poseía una dote que le daba independencia. Administraba la casa, y dirigía los trabajos de los servidores; podía salir y recibir a sus amigas; tomaba parte en los sacrificios religiosos, y ciertos cultos, como el de Demeter, le estaban exclusivamente reservados.
Estas eran sus solas distracciones. No tomaba jamás parte en las reuniones de los hombres, y sus preocupaciones no sallan del dominio de los quehaceres domésticos y de su tocado.
Las jóvenes estaban severamente encerradas en el gineceo, recibían poca instrucción y apenas si sabían algo más, que cantar, cocinar, bordar y coser. Llegadas a cierta edad, el padre las casaba con quien le parecía bien, sin consultar su voluntad.

LA CIVILIZACIÓN ATENIENSE
LA VIDA PRIVADA EN ATENAS

Después de las guerras médicas, Atenas, orgullosa de su gloria y rica por sus conquistas, brilló con esplendor extraordinario. Esa es la época en que se nos ofrece el cuadro más perfecto de la vida griega.
El bienestar y la alegría del hogar, llamaban muy poco la atención del griego. Corno la mayor parte de los meridionales, éste pasaba los días fuera de su casa, ocupado en los negocios, en los ejercicios, en la política y en las ceremonias. Vivía no para su familia, sino para la ciudad. El lujo de ésta era su orgullo; se contentaba personalmente con una vida sencilla y modesta, con tal que los monumentos públicos y las fiestas de sus dioses provocaran la admiración universal.

LAS CIUDAD: Atenas no era una ciudad con casas altas ni calles anchas. Las casas se agrupaban en las faldas del Acrópolis, según el capricho del dueño, y formaban un dédalo de callejuelas de que sólo los antiguos barrios indígenas de la ciudades argelinas pueden dar una idea. Cuando, después del incendio de la ciudad por los persas, se reconstruyó Atenas, se crearon barrios nuevos en los que se plantaron árboles, las casas fueron más espaciosas y las calles se trazaron a cordel; verdad es que sólo se hizo esto en los barrios de los ricos. Los comerciantes permanecieron en sus casuchas de la antigua ciudad.






LA CIUDAD


Los griegos fueron los primeros en desarrollar el urbanismo para el bienestar de los ciudadanos, y es la polis la que costea los gastos. Para un ateniense, toda su ciudad era una obra de arte y el concepto de belleza debía ser global. Para empezar existían tres elementos fundamentales a la hora de situar el emplazamiento de una polis: el militar, buscando siempre una parte alta o Acrópolis, el económico ya que el emplazamiento debía estar situado cerca del mar o en una encrucijada de caminos para facilitar la comunicación comercial y cultural y, por último, el criterio estético ya que el marco natural debía ayudar a hacer más bella la ciudad. Existieron dos modalidades de planos en la distribución de la ciudad:
- Plano irregular: adapta las construcciones a la topografía y no presenta una planificación general.
- Plano regular o hipodámico: de origen mesopotámico; fue introducido en Grecia por Hipodamos de Mileto. Se trata de un plano en damero o cuadrícula.


Plano hipodámico de Alejandría (Egipto).

Con la colonización griega las metrópolis van creciendo en espacio debido a la prosperidad económica que conlleva el intercambio comercial con sus colonias. Este crecimiento se planifica siempre. Hasta entonces la mayoría de la gente vivía en el campo alrededor del núcleo urbano pero a partir del siglo VI la polis pasa de ser la capital del Estado a ser la ciudad-Estado donde reside la mayoría de la población.

Existen varios elementos esenciales en la distribución urbanística de las polis:

• La Acrópolis era la parte alta de la ciudad. Un recinto amurallado y fácilmente defendible donde se situaban también los templos y los tesoros de los dioses que protegían la ciudad.

Esquema y vista actual de la Acrópolis de Atenas.

• El Ágora era la plaza principal de la ciudad y centro neurálgico de la ciudad; tenía dos funciones: una política ya que era la plaza abierta donde se reunía periódicamente la Asamblea o conjunto de todos los ciudadanos para tomar, por votación, las decisiones más importantes. Pero pronto adquirió otra función comercial y alrededor del Ágora vivían artesanos y comerciantes.

Esquema ideal de un ágora griega (1.Stoa. 2. Mercado).

El Ágora.- Entre las edificaciones de utilidad pública más importante esta el ágora o plaza pública, un espacio abierto utilizado para reuniones sociales, asambleas, mercados e incluso era utilizado por los maestros para enseñar a sus discípulos, normalmente estaba rodeada de los edificios más importantes de la ciudad. El ágora es una invención urbanística de los griegos y tiene su equivalente en el foro romano.
“… El ágora constituía el centro de la vida comercial, política, religiosa, administrativa y social de Atenas y era el lugar donde los atenienses se reunían para intercambiar ideas y mercancías, informarse, dialogar, criticar al gobierno o, simplemente, para conversar. En definitiva, el ágora ateniense fue el lugar donde se gestó la primera democracia de la Historia. En el ágora se encontraban edificios administrativos, templos, servicios públicos, tribunales de justicia, teatros, colegios, bibliotecas y pórticos («stoás»)…”

La Acrópolis o ciudad alta cumplía doble función, la primera de carácter defensivo y la segunda como roca sagrada en la cual se concentraban los principales edificios religiosos.
En el año 450 a.C. Pericles ordenó la reconstrucción de la Atenas, luego de haber sido saqueada durante las guerras Médicas, en consecuencia encargó a Fidias la dirección artística del programa de restauración de los templos de la Acrópolis y desvió los fondos de la Liga Délica destinados a la protección de Atenas y de las islas para la realización de estas obras.
Plutarco relata un enfrentamiento político entre Pericles y Tucídides donde se reclama la malversación del dinero.
…Por esta razón Pericles preguntó al pueblo en asamblea si creía que había gastado demasiado, y ante su declaración de que era demasiado y con mucho, dijo: " Bien, pues que no se gaste a expensas vuestras, sino mías y yo haré las inscripciones de dedicatoria en mi propio nombre" Cuando Pericles hubo dicho aquello, fuera porque admiraban su magnimidad o porque rivalizaban en su ambición de obtener la gloria de sus obras gritaron con fuerte voz y le ordenaron que dispusiera libremente de los fondos públicos para sus desembolsos y que no reparara en gastos. Y finalmente él se aventuró a someterse con Tucídides a la prueba del ostracismo, en la cual consiguió el destierro de su rival y la disolución de la facción que se había formado contra él…” (El friso del Partenón” Ian Jekins. Edt. Electa, pág14).
Si bien Pericles se salvó de ser enjuiciado, no corrió la misma suerte su Director artístico. Una vez fallecido el estadista, Fidias fue procesado y encarcelado por malversación y profanación al tallar el rostro de su protector en el escudo de la diosa Atenea.
La Acrópolis de Atenas ubicada en una meseta caliza a 156 metros sobre el nivel del mar tiene 270 metros de longitud y 85 de anchura, sobre ella se erigen los monumentos más famosos de la Grecia clásica y fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1987.
Los edificios se conservaban en bastante buen estado hasta que en el siglo XVII, fueron bombardeados por los venecianos en su lucha contra los otomanos.
La entrada a la Acrópolis se hace mediante unas cinco puertas monumentales llamadas «Propileos», construidas por el arquitecto Mnesicles en un terreno totalmente agreste. Están perfectamente incorporadas a la muralla sagrada de protección (el Pelárgikon), por lo tanto no sólo eran unas puertas grandiosas sino que cumplían simbólicamente funciones defensivas.
Los propileos comprendían un edificio central con el amplio vestíbulo de cinco puertas y dos alas laterales, una de las cuales albergaba una pinacoteca y la segunda no llegó a terminarse por cuanto los trabajos de construcción fueron interrumpidos por la guerra del Peloponeso. Se combinan los estilos dóricos, en las columnas de la fachada y jónico en el interior.
• La Stoa eran los pórticos cubiertos que rodeaban el ágora, daban cobijo a la gente y allí se situaban los comercios. Estas stoas porticadas continuaban por las calles principales de la ciudad. Eran lugares de paseo públicos.
• El Gimnasio y la Palestra eran los lugares de ocio y esparcimiento, allí se practicaban ejercicios físicos a la vez que eran centros de reunión cívicos, a modo de paseos decorados con columnas a ambos lados. Se situaban en los márgenes de la ciudad.
• El Teatro era el edificio más importante de la ciudad junto con los templos. Era el espectáculo predilecto de los helenos.
Teatro griego en Epidauro. (Siglo IV a.C.) Construido por Policleto, el joven, para la celebración de las fiestas Asclepeia en honor del dios Asclepio o Esculapio, dios de la medicina. Se realizaban pruebas gimnásticas, representaciones teatrales y conciertos musicales. Está formado por una orchestra circular de 20 metros de diámetro, una gradería semicircular tallada en el desnivel del terreno, apta para recibir a 14.000 espectadores y un edificio o escena en ruina. La acústica es extraordinaria y puede oírse la voz de los actores desde la última grada. Tenía dos tipos de gradas, unas con espaldar y brazos destinadas a personalidades y otra simple para el pueblo. Actualmente se siguen dando espectáculos. La ciudad de Epidauro llegó a ser el más grande centro terapéutico de la antigüedad.
Odeón de Herodes Aticus.- Período Helénico.- Construido en la Acrópolis de Atenas por el cónsul romano Herodes Aticus en el año 161, en honor de su esposa. Tenía capacidad para 5.000 espectadores

• El Estadio era el otro gran centro cívico. De planta rectangular y con una cavea sobre el desnivel del terreno, servía para realizar diferentes juegos atléticos. Los griegos eran muy aficionados a estos deportes. Ellos crearon el concepto de deporte.

TEXTO PARA GRECIA. Ciudad Griega


PARA SENTARSE A LEER UN POCO
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martes, 25 de octubre de 2016

ARQUITECTURA Y ARTES PLÁSTICAS

Chashnik artista Coonstructivista Ruso
RELACIONES ENTRE ARQUITECTURA Y ARTES PLÁSTICAS
La efervescencia estética de los primeros decenios del siglo XX y el perpetuo deseo de innovación que afectaba a la pintura y a la escultura también se dejaron notar en la arquitectura aunque, como es lógico, la libertad creativa en ésta resulta bastante más limitada que en las otras.
Con independencia de las influencias cubistas en algunos de los grandes arquitectos del periodo, Antonio Sant'Elia redactó el Manifiesto de la Arquitectura Futurista; aunque su inclinación al socialismo le hiciese alejarse de Marinetti, algo queda de futurismo en sus diseños que sólo fueron eso puesto que murió en 1916. Theo van Doesburg, uno de los animadores del Neoplasticismo, encarnado en la revista De Stijl, realizó diseños arquitectónicos y llegó a construir alguna que otra obra de carácter menor en la que se nota el origen pictórico del diseño; sería J.J.P. Oud, ligado también a De Stijl, quien ofreciese una versión más práctica del neoplasticismo (Viviendas mínimas de la Exposición de Stuttgart, 1927) aunque la influencia racionalista resulta innegable; Williem Marius Dudock también posee ecos neoplasticistas (Escuela Fabritius y Ayuntamiento, Hilversum, 1924-28) unidos a reminiscencias de Berlage.
El Constructivismo ruso tiene excelentes -pero efímerosrepresentantes en arquitectura. El Monumento a la Tercera Internacional, de Vladimir Tatlin, diseñado en 1919 era sólo el inicio; los proyectos de Eliezer Lissitzky (Rascacielos Horizontales) quedan en eso pero Konstantin Melkinov pudo ver realizadas algunas de sus interesantes obras influidas por la plástica constructivista como el Club Obrero de Moscú, 1925, (construido por Golosof) y el Pabellón de la URSS en la Exposición de París en 1925.
El Expresionismo tuvo una gran importancia en Alemania y algunos arquitectos practicaron una arquitectura con ciertas influencias suyas. Hans Poelzig construyó en 1919 el Teatro de Masas de Berlín, con un techo de aspecto estalactítico; Fritz Höger levantó entre 1922-23 la Chile Haus de
Hamburgo; Bruno Taut la Casa de Cristal, Colonia, 1914; Rudolf Steiner construyó y reconstruyó -en aspecto diferente pues el primero era de madera- el Goetheanum. De entre todos destaca la figura de Erich Mendelsohn (1887-1953) cuya obra sería eclipsada, en cierto modo, por la tiranía estética ejercida por la Bauhaus pero que posee una impresionante plasticidad como puede apreciarse en la Torre Einstein en Postdam (1920- 21) o en los Almacenes Schocken de Stuttgart, 1927; tuvo que huir de los nazis primero a Inglaterra y luego a U.S.A. donde siguió trabajando.
El estilo generado por la Exposición de Arte Decorativo de París en 1925 (Art Decó) puede ser considerado, en cierto modo, como el eclecticismo de la vanguardia y la recuperación del carácter decorativo de los edificios modernistas; una construcción emblemática de esta sensibilidad es el Chrysler Building de New York (1928-30) de William van Alen; el desarrollo del cine como espectáculo de masas por aquellos años determina la edificación en ese estilo de muchas de esas salas.

Ciudad del Movimiento Moderno

Metropolis Paul Citroen.1923

ARQUITECTURA DEL SIGLO XX
URBANISMO


El desarrollo urbanístico burgués se continúa a principios del XX con ejemplos parecidos a los de París, Viena o Barcelona pero hay un caso que se aparta un tanto de ellos porque para su realización se contaba con una legislación -plan general, plan parcial, proyecto arquitectónicoadecuada a las nuevas necesidades; es el plan de Ensanche de Amsterdam-Sur (1902-1917) debido a Berlage que diseña un sistema unitario de vías de comunicación (ya de por sí anchas) con una zona central rápida y otras laterales más lentas de servicio al mismo tiempo que diseña una fachada unitaria para los diferentes bloques.
El periodo de entreguerras
El padrón constructivo de la Gran Guerra elevó de forma onsiderable el precio de las viviendas lo que obligó a una intervención estatal para corregir estas deficiencias, lo que se traduce en un intervencionismo en los problemas urbanos que exigen, a su vez, un desarrollo legislativo.
Por otra parte, el movimiento moderno había estado elaborando diferentes soluciones a los problemas de organización urbana; J.J.P. Oud, que estaba relacionado con el Neoplasticismo, proyectará el racionalismo de su práctica arquitectónica en los barrios obreros de Rotterdam (1925- 29), en los que se traducen sus preocupaciones sociales al igual que en otras obras de arquitectos alemanes de la época como en los barrios (Dessau, Karlsruhe, Berlín) diseñados por Walter Gropius que veafectados sus proyectos por la crisis alemana.
Quien mejor representa los ideales del racionalismo urbanístico es Le Corbusier que a lo largo de este periodo diseñó diversos planes urbanos (Ville Contemporaine, 1922; Plan Voisin, 1925; planos para Argelia, 1930; Ville Radieuse, 1935) de todos ellos (que tienen como característica común la existencia de grandes rascacielos simétricos en el centro de negocios y edificios -dispuestos de tal forma que se destruye el concepto de calle-corredor y puede llegarse a la calle peatonal- de menor altura alrededor, todos rodeados de zonas verdes y relacionados por rápidas y complejas vías de comunicación y convenientemente separados de las zonas industriales) el más interesante es la Ville Radieuse. Su urbanística se encuentra en la línea de Garnier pero es más utópica.
Otros arquitectos racionalistas se encontraron, como Le Corbusier, con el problema de que las condiciones socio-económicas de la época hacían imposibles en la práctica sus teorías que, en líneas generales, se recogieron en la Carta de Atenas (conclusiones del cuarto congreso de los
C.I.A.M. de 1933) en las que se señalaban las directrices que había de seguir la urbanística del racionalismo . Tampoco resultaban posibles de llevar a la práctica las ideas de Wright concretadas en su plan para una ciudad (Broadacre) a mitad de camino entre lo propiamente urbano y lo rural.
El urbanismo después de la Segunda Guerra Mundial
La destrucción provocada por la Segunda Guerra Mundial puso a prueba el ingenio de los urbanistas. Los modelos usados para la planificación urbana se mostraron dependientes de los valores sociales y políticos que cada estado defendía como propios. Las ciudades del este de Europa (Desdre, Varsovia, San Petersburgo, Moscú) muestran a las claras las ventajas de un sistema dirigido con la aplicación de los principis -bastante edulcorados- del movimiento moderno. En el norte de Europa, Aalto, Jacobsen y Utzon buscan un equilibrio entre los imperativos colectivos y las necesidades individuales valorando de forma adecuada el entorno, las tradiciones locales y la pequeña escala. Las "New Towns" inglesas no ofrecían nada nuevo que no estuviese implícito en los diseños de las ciudades jardín.
En algunos países del Tercer Mundo las limitaciones de medios y espacio fueron menores, tal como puede apreciarse en los diseños de Brasilia y de Chandigarh. Chandigarh, la capital del Punjab fue encargada al propio Le Corbusier (muy de vuelta de su purismo de los años veinte) en 1951 quien inició su construcción a escala monumental pero su obra debió ser continuada por otros arquitectos. Brasilia es, en cierto modo, el resultado de la megalomanía del presidente Kubitscheck que convocó un concurso internacional por el que se aprobó el plan de Lucio Costa (discípulo de Le Corbusier) en 1957; en 1960 se inauguraba la que iba a ser capital de Brasil, construida en una planicie desierta a mil kilómetros de la costa dentro de un país que concentra su población al lado del océano. Se realizó un lago artifical y se diseñó un esquema urbano tan sencillo como la figura de un pájaro con las alas desplegadas que fue completado con los edificios de Niemeyer y los diseños paisajistas de Roberto Burle Marx; todavía hoy sigue su proceso constructivo. Sin embargo en estos y en otros lugares del mundo en vías de desarrollo (Egipto, Argelia, Israel) se ha ensayado la construcción con el rígido modelo ideal propio de las utopías modernas de occidente despreciando el clima y las tradiciones locales.
A finales de los años 50, los arquitectos europeos comienzan a cuestionarse esos modelos ideales. El "Team X" (Aldo van Eyck, los Smithson, Louis Kahn, Coderch, Bakema) se muestran mucho más abiertos a la construcción en función del ambiente y piensan que es mejor trabajar con escalas intermedias (barrios) que con las grandes dimensiones; sus teorías las pudieron aplicar en Milán, Amsterdam, Londres, Filadelfia, Barcelona o Rotterdam. Durante la década de los sesenta el grupo inglés Archigram da a conocer sus proyectos basados en la aplicación a ultranza de la tecnología y aunque sus proyectos apenas pasan del papel influyeron de forma considerables en una nueva apreciación de los problemas urbanos. Los tres últimos decenios han sido de una complejidad total aunque ha tomado forma la necesidad de combinar en los núcleos urbanos la construcción moderna con las viejas formas de la ciudad clásica que resultaban mucho más agradables para los ciudadanos; tales son las ideas de Aldo Rossi o los planes de Robert y Leon Krier para Bruselas o el experimento para el Internationale Bauansstellung (IBA) de Berlín; por lo que respecta a la reconstrucción de los centros históricos, el modelo considerado como más válido es el de Bolonia.

MUEBLES DEL MOVIMIENTO MODERNO

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El taller de Muebles de la Bauhaus
Dentro del taller de muebles de la Bauhaus cundía el mismo espíritu que en el resto de la colonia: fabricar muebles de diseño capaces de ser realizados en serie. En la escuela se daba un curso preliminar donde se enseñaba a los alumnos a trabajar los materiales, el color y la forma. El mayor exponente en el diseño de sillas en la escuela alemana fue Marcel Breuer, quien a pesar de no se el primer diseñador en usar una estructura tubular para sus sillas, si fue el que lo popularizó. De esta escuela también destaca el autor de la silla moderna que probablemente más unidades haya vendido Mies Van der Rohe, quien es máximo exponente del diseño funcional con piezas como la Silla Barcelona o la Brno. Tampoco debemos obviar a otros grandes diseñadores de sillas modernas adscritos a esta escuela como Mart Stam.

Las Sillas de Le Corbusier
No podemos obviar la figura de este magnífico arquitecto, a pesar de que no realizó un gran número de sillas, algunos como su sillón cubo diseñado en 1928 han supuesto grandes aportaciones al diseño de mobiliario moderno. En la órbita de Le Corbusier encontramos a René Herbst precursor del uso de metales industriales en las sillas fabricadas en serie.

Los diseñadores escandinavos
Son múltiples los diseñadores escandinavos que podemos citar:Eero Aarnio, Tapiovaara, Alvar Aalto o Arne Jacobsen se caracterizaron por una prolífica carrera. Sus diseños guardan en común el gusto por el diseño orgánico, diseño que generalmente se apoya sobre la madera láminada, material cuya técnica de producción evolucionaba a pasos agigantados, siendo posible tomar cada vez formas más radicales. Sus diseños fueron evolucionando hasta llegar en los años sesenta a lo que se ha venido a denominar la era espacial. Aquí diseñadores como Jacobsen o el diseñador americano pero de origen finlandés Eero Saarinen dieron mucho que hablar con sillas como la silla Tulipán o la silla corazón, hoy en día continúan siendo un éxito de ventas gracias a su diseño orgánico.

Las sillas de Ray y Charles Eames
La revolución que causó el matrimonio Eames en los años cincuenta es comparable a la que generó la Bauhaus en los veinte. Nuevas formas esculpidas y orgánicas, algunas procedentes de esculturas como La Chaise, así como nuevos materiales le dieron a este matrimonio fama mundial. Todo ello quedó plasmado en la Eames Loungue, un sillón cuya estructura en si misma era una escultura y una magnífica pieza de ingeniería a la vez


SITIOS RECOMENDADOS


http://arte-momo.blogspot.com/2009/04/decora-en-momo-sillon-butterfly.html


http://mueblesantiguos.juegofanatico.cl/modernos/eames.htm


CADA NOMBRE ES UN LINK CON MATERIAL






VIVIENDA EN EL MOVIMIENTO MODERNO

Chilehaus Hamburgo 1923 de Fritz Hoger.






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CINE Y CIUDAD MODERNA

 Escenografia para Metropolis


El cine como fuente para el análisis de la ciudad
El abanico de posibilidades que ofrece el cine como instrumento de investigación y reinterpretación de la realidad y, en concreto, del mundo urbano es un hecho reconocido desde los campos de distintas disciplinas. El creciente interés despertado por el tándem cine y ciudad se ha venido reflejando durante los últimos lustros en la celebración de numerosos ciclos monográficos organizados por las filmotecas (por ejemplo la valenciana, con el ciclo “Arquitecturas” y dos sobre “Las ciudades y el cine”), y en la atención prestada por instituciones culturales destacadas como es el caso del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona que organizó en 2001 una magnífica exposición sobre el binomio cine y espacio urbano.
A todo ello se va sumando una cada vez más nutrida lista de publicaciones a cargo de autores procedentes de los múltiples campos científicos que tienen como objeto de análisis el hecho urbano (geógrafos, sociólogos, arquitectos, urbanistas,…)
Entre ellas son destacables el catálogo La ciudad de los cineastas que acompañó a la citada exposición del C.C.C.B., y algunas revistas prestigiosas que recientemente han publicado interesantes dossier al tema en cuestión, como las francesas Espaces et Societés (nº 86, 1996) y Urbanisme (nº 328, 2003), o la británica Architectural Design (nº 1, 2000). Y en el capítulo de libros monográficos cabría subrayar algunos títulos como los publicados por D.B. Clarke – The Cinematic City (1997) – y por M. Shiel y T. Fitzmaurice – Cinema and the City (2001) – por las prestigiosas editoriales Routledge y Blackwell, respectivamente.
En el presente artículo proponemos unas reflexiones apoyadas en la creatividad y la singular percepción de ciertos cineastas, acerca de dos maneras de hacer ciudad. En el primer caso se trata de una aplicación del urbanismo del Movimiento Moderno, y en concreto la construcción de nuevos centros terciarios y de hábitats acomodados en las metrópolis europeas del fordismo desarrollista. El segundo modelo, inspirado en el New Urbanism, cuya carta fundacional data de 1993, se sitúa en Norteamérica; es la llamada Gated City, ciudad “a la carta”, exclusiva y segregadora.
Playtime, de Tati, o el cuestionamiento de la arquitectura y el urbanismo del movimiento moderno
El cineasta francés Jacques Tati abordó en su película Mon Oncle de 1958 el tema de las dificultades ocasionadas en la vida cotidiana por la irrupción de un progreso técnico, mecánico, que entraba en colisión con las verdaderas necesidades humanas. El protagonismo recaía en una vivienda ultramoderna, absolutamente sofisticada y dotada de avanzados equipos técnicos, pero cuyo uso incorrecto evidenciaba los peligros de lo artificial.
El interés de J. Tati por la arquitectura y el urbanismo culmina en 1967 con su película Playtime, donde muestra una visión humorística inestimable sobre determinados aspectos del racionalismo urbanista que se había impuesto en las ciudades francesas en las ultimas décadas. Aunque en apariencia es una dura crítica, Tati siempre afirmó que no se oponía al modernismo y a la tecnología per se, sino que cuestionaba no tanto el espacio en que vivimos como la manera en que lo utilizamos, que por inadecuada conlleva riesgos como la homogeneización estéril de pensamiento y de conducta, deshumanización en suma.
Otra característica interesante de la cinematografía de J. Tati consiste en adoptar una planificación empeñada en la captura de las relaciones del personaje protagonista, y de la gente en general, con el espacio en que desenvuelven su vida y movimientos. Es en este sentido que su obra ha sido vinculada con el pensamiento, entonces en boga, de la Internacional Situacionista, tal como demuestra L. Marie en su ensayo Jaques Tati’s Playtime as New Babylon(2001), y muy especialmente con el concepto de “psicogeografía” o estudio de los efectos específicos del medio ambiente general en las emociones y en las conductas de las personas. La metrópolis deforma al hombre que en ella habita; ésta sería el argumento central común a Tati y a los situacionistas.
Para rodar Playtime Tati construyó cerca de Vicennes, en el extrarradio de París, un gigantesco escenario sobre un solar de 15.000 m², una pseudociudad que fue apodada “Tativille” y que él mismo describió como la estrella real de la película. En Tativille el cineasta se despoja de la memoria del París histórico, tradicional, para centrarse en los nuevos ambientes urbanos erigidos a impulsos del desarrollismo fordista de los sesenta y, en concreto, una serie de espacios entonces emergentes en la metrópoli tales como los modernos centros de negocios y tecnificadas oficinas, las viviendas de la burguesía y los salones de lujo para la diversión y las nuevas formas comerciales.
El París de Tativille es la ciudad atópica, una metrópoli impersonal, ilegible, carente de hitos referenciales, sin imaginabilidad. El París mítico, típico y tópico a la vez, con su acervo histórico y patrimonial, apenas es entrevisto por el grupo de despistadas turistas americanas de la película a través del juego de las apariencias, en concreto a través de fugaces reflejos que sobre las cristaleras de escaparates y ventanales de los edificios racionalistas proyectan los monumentos “de postal” (la Tour, el Sacre Coeur...).
En Tativille, que simboliza el moderno “centro” de la gran metrópoli, el componente esencial ya no es el hombre, sino las metáforas del poder, de los diversos poderes que son los poderosos rascacielos y torres racionalistas.
Playtime denuncia por la vía del humor y la ironía los excesos y el mal uso de unas construcciones y de un urbanismo que por su corte racionalista tendía a simplificar y disociar la vida ciudadana en las cuatro funciones cuya organización inspirara las propuestas de la Carta de Atenas: trabajar, habitar, cultivar el cuerpo y el espíritu y, finalmente, circular para conseguir el imprescindible enlace entre los espacios, más o menos especializados, donde se ubican las tres primeras. Es precisamente sobre la consideración de estas funciones y sobre todo de sus espacios que propongo la articulación sucesiva de las presentes reflexiones sobre Tativille y sus conexiones con el nacimiento del nuevo individuo metropolitano.
El Trabajo: el bloque cristal de oficinas
Espacio urbano terciarizado, de edificios racionales, presuntamente “inteligentes” y de gran sofisticación tecnológica, pero que conducen al desprevenido usuario a la confusión y al caos.
El ciudadano común, encarnado por M. Hulot, es rehén de estos espacios, aparece atrapado y desorientado entre laberintos de corredores, galerías, ascensores, mesas de oficinistas, sin poder asirse a algún punto de referencia. Grandes cristaleras reflejan continuamente partes,  fragmentos incoherentes, del propio edificio y multiplican, como un caleidoscopio, el juego de apariencias y la confusión.
El habitar: la colmena residencial
Tati traza un alegato contra el modelo de arquitectura funcional, fría y geométricamente compartimentada, a la vez que reflexiona sobre la deshumanización de comportamientos que aparece asociada a estos ámbitos.
Al igual que ya aconteciera en la casa de Mon Oncle se trata de una arquitectura capaz de transmitir una imagen de modernidad, la que requiere la burguesía del desarrollismo  para ser aceptado socialmente dentro de su estamento.
Es un edificio colmena, donde una fachada transparente de tipo muro-cortina manifiesta una estructura interna reticular, repetitiva. Cada vivienda-panal-escaparate es mimética de las vecinas: un sofá, una televisión encendida y unas vidas homogéneas y domesticadas, de nuevos ricos que rinden pleitesía a la moda y al progreso tecnológico, pero ignoran la utilidad y funcionamiento de los objetos modernos de que presumen. Una crítica acerba al consumismo ligado al pensamiento utilitarista que gobierna la sociedad occidental.
Espacios para el ocio y el ocio y el consumo: salón de fiestas y drugstore
Con las escenas del drugstore (sic) Tati anuncia la homogeneización actual de los formatos de la gran distribución comercial y de las pautas de consumo, al tiempo que denuncia el proceso de americanización de Europa (precisamente las turistas americanas de su película acaban su periplo parisino en ese “no lugar”). Por aquel  entonces el ensayo “El desafío americano” del francés J.-J. Servan-Screiber se convertía en un best-seller.
Mayor interés reúnen las escenas rodadas en el restaurante-sala de fiestas Royal Garden (otra vez un vocablo anglosajón), un espacio para la catarsis o vía de escape ante la regulada y mecánica vida laboral y doméstica. Entonces se hablaba de “tiempo libre”.
El Royal se presenta como un establecimiento exclusivo, destinado a capas de alto poder adquisitivo. Al principio la estructura y el ambiente físico del salón parecen controlar el comportamiento de la clientela (espectadores pasivos). Pero M. Hulot rompe la puerta de cristal, entra gente común, se produce una mezcla, ahora todos se relacionan. La conducta deja de estar coartada por el espacio, que ahora es abierto: el medio y la gente están “unidos”. Del caos saldrá una nueva armonía... un espacio social más cohesionado, opuesto al de partida que era excluyente. Es la New Babylon de los situacionistas; la unidad de ambiente, el lugar de lo no separado, el urbanismo consecuente.
El circular: protagonismo del auto en Tativille
La zonificación rígida de los usos de suelo que preconizaba el Movimiento Moderno exacerba la movilidad. Todo es un ir y venir con prisas. Al acabar la jornada laboral los oficinistas abarrotan el autobús; el hogar está lejos. El automóvil es omnipresente a lo largo de la película. Es una presencia agobiante, que crea un mundo urbano ruidoso; no hay apenas diálogos, ahogados por la contaminación acústica del tráfico viario. Años después, en 1971, Tati culminaba en Trafic su postura sobre un invento que debía facilitar la vida pero cuyo abuso, al contradecir su propia funcionalidad, nos la complica.
Con todo, Playtime tiene un colofón que L. Marie interpreta en clave situacionista como esperanza lúdico-optimista. En la escena final una retahíla de coches dan vueltas en una glorieta a modo de un gran carrusel o tiovivo que se acciona al echar monedas al parquímetro. De repente, la ciudad se ha convertido en un parque de atracciones. Los automóviles abandonan su condición de mercancías problemáticas para devenir en instrumentos para jugar. La revolución como una fiesta y la vida como un juego. Una vez más Tati nos dice que el problema no radica en la tecnología, sino en la forma como la usamos. Disponemos de todas las cosas para una vida libre y auténticamente humana si sabemos darles un uso adecuado.
La ciudad blindada (gated city) en El Show de Truman y Eduardo Manostijeras
En la película El Show de Truman Peter Weir nos hace creer que la ciudad donde vive Truman es un plató, un escenario de cartón-piedra, una ciudad-decorado, montada por los estudios de televisión. Pero esa ciudad de Truman es real, es una ciudad blindada o Gated City, conocida como Seaside (Florida), aunque en la ficción es llamada Seahaven.
Al parecer, Tim Burton rodó la Suburbia de Eduardo Manostijeras en escenarios reales de Florida, aunque también se sirvió de una "ciudad-plató", construida con maquetas, pero que funciona como un símil muy elocuente de lo que pudiera ser una comunidad-fortaleza.
La cuestión nodal de El Show de Truman es la mercantilización de la intimidad de una persona, Truman, quien desconoce que su privacidad ha sido comprada por una corporación que la emite televisivamente como un gigantescoreality show .
Pero la particularidad que nos interesa aqui es el hecho de que la película fue rodada en una new town norteamericana, la mencionada Seaside, que fue la ciudad vanguardia del llamado New Urbanism.
En 1979 el arquitecto Robert S. Davis  llevó a cabo un proyecto de rehabilitación de un frente marítimo en la costa de Florida, donde más tarde, en unión con Plater-Zyberk se marcó como objetivo construir una ciudad a escala vecinal, donde se pudiera recrear la vida tradicional de pueblo y lograr establecer un ambiente urbano de calidad. Bajo esta óptica que recoge las ideas del New Urbanism, en 1981, trazaron sobre una extensión de 80 acres el diseño de Seaside, que en 1998 sería escogida como escenario fílmico por P. Weir.
A lo largo de la película El Show de Truman quedan patentizadas los elementos principales que, desde diversos puntos de vista, físicos, funcionales, sociales e ideológicos, caracterizan a la ciudad blindada. Aparecen pues, materializadas una serie de propuestas que emanan del New Urbanism:
  • Las cámaras recogen la panóramica y detalles de un “pueblo urbano” ubicado en un medio físico topoecológicamente privilegiado, un bello litoral de playas en el  Sun Belt sureño, donde por añadidura los valores clorofílicos son potenciados por la presencia de parterres, setos, árboles, jardines y un denso bosque perimetral.
  • El diseño urbano procura una densificación de las zonas residenciales, como reacción a la laxitud exagerada del clásico suburb, con una menor escala parcelaria. Más plazas, espacios libres y calles peatonales. Calzadas menos anchas, más amplitud de aceras. Mayor espacio para el peatón y el ciclista. Límites a la circulación automovilística.
  • La square, el market, las funciones públicas comerciales y de negocios son accesibles peatonalmente.
  • Impera la arquitectura revival,  pintoresca, de raíces pseudovictorianas, georgianas y coloniales. Truman se mueve entre casas cuyo jardín y blanca cerca da   paso al porche colonial, abierto, que invita al visitante a la convivencia y la sociabilidad. En Eduardo Manostijeras el complejo residencial está formado por uniformes casas de colorines, apasteladas. Con frecuencia las normas por las que se rigen estos condominios de propietarios son fijadas por el promotor y regulan no sólo estos detalles arquitectónicos, sino también los estilos de vida.
Pero estas comunidades son cerradas y excluyentes, tanto física como social e ideológicamente (Harvey, Amendola, etc), circunstancias que se ven reflejadas en ambas películas:
  • En El Show de Truman, P. Weir ofrece una (¿presunta?) panorámica aérea de Seaside, que se presenta como una isla urbana, separada –y protegida- del resto del mundo por una doble barrera perimetral, un canal y una densa masa boscosa (la que será parcialmente incendiada para evitar la fuga de Truman). El periódico local ostenta el título The Island; simboliza la voluntad de desconexión y aislamiento en que vive la comunidad.
  • La anterior escena remite también a la importancia que cobra en estas promociones las estrategias del “marketing urbano”. Lo primero y fundamental es crear la imagen de la ciudad y “venderla” (protagonismo del publicista: la aludida vista aérea es la mejor postal). La construcción no es un problema: es un urbanismo modelizado que tiende al mimetismo.
Las Gated Cities son un sector mimado por las grandes comañías de promoción inmobiliaria, que contribuyen a la difusión y aceptación del modelo. En una escena de El Show Truman es convenientemente retenido para que las cámaras de televisión capten un cartel publicitario que reza “Carlton. Fine Colonial Homes", cuyo contenido remite a la fórmula con que la Disney Development Company publicitaba la ciudad blindada de Celebration: “una casa nueva a la antigua”, rediseñada según las imágenes de Norman Rockwell, el ilustrador de nostálgicas escenas de una América arcádica (es lo de Baudrillard: la "hiper-realidad" solo es verosímil si se asemeja al imaginario).
En Norteamérica encuentran un mercado cada vez más en auge entre la clase alta y la middle class de extracción WASP (blanco anglosajón protestante), que es la que puede pagar los altos precios del suelo comúnmente asociados a su calidad ambiental. A menudo  se trata de matrimonios jóvenes, adictos al trabajo y al dinero (la esforzada vendedora de cosméticos en "Manostijeras"), que incluso convierten su hogar en "oficina", como la esposa de Truman que publicita una marca de alimentos desde la cocina doméstica ante las disimuladas cámaras de televisión. Manostijeras muestra la pesadilla de los moradoras de Suburbia: una vida repetitiva, higienista y falsamente afable, protagonizada por el americano medio del gueto WASP, a imagen y semejanza del mundo amistoso, lejos de dudas y miedos, que ilustrara Norman Rockwell.
El corolario es la exclusión. Son ciudades estructuradas mediante una apartheid social, étnico y cultural. Son búnkers reservados, guetos para privilegiados. En El Show es bien patente el tema de la discriminación; la única persona de raza negra que aparece es el conductor de autobús, para más señas interurbano (línea a Chicago), con el que Truman intenta salir de Seahaven, la idílica.
En Manostijeras se plantea -a nivel figurado ciertamente- el divorcio entre el microcosmos de la ciudad blindada, de naturaleza casi "virtual", representada por Suburbia, y el mundo real, encarnado metafóricamente por la mansión gótica, que se puede interpretar como una alegoría de la ciudad auténtica, mixta, compleja y multicultural.
El drama, el choque, se produce entre la comunidad fortaleza, presentada como un universo vulgar e hipócrita,  y el "inmigrante" del viejo castillo. Primero Tim Burton muestra lo que podría aportar la convivencia con el "otro" (creatividad, riqueza cultural...), pero al final Monostijeras es víctima de la normalidad de la clase media americana y el búnquer lo rechaza. (Los trabajos de jardinería y peluquería de Manostijeras remiten al hecho de que en losCountries Clubs de Buenos Aires, otra versión de ciudad fortaleza, se tiende a contratar a compañías privadas, prescindiendo de los vecinos que habitan en el entorno).
El ambiente social opresivo y limitador, marcado por la domesticación y la intolerancia, patente en Suburbia y en Seahaven, es inherente al "espíritu de comunidad" por el que apuesta el New Urbanism, nostálgico de un idealizado "pueblo urbano", pero que, como advierte David Harvey, constituye una utopía retrógrada y un obstáculo al cambio social progresivo.
La paradoja es que Truman quiere escapar al mundo real, fuera del gran plató "virtual", cuando la sociedad postmoderna, según Amendola, camina hacia el mundo de la simulación, hacia la ciudad como parque temático y las experiencias hiperreales del cyberespacio. Al final, la "ciudad-ficción" de Seaside resulta ser más reconocible que la "ciudad-fílmica" de Seahaven.
¿En qué medida la deserción antiurbana de los privilegiados hacia esos refugios virtuales puede afectar a la ciudad real? ¿Será ésta desacreditada y olvidada? Si las élites sociales y profesionales huyen de la ciudad heredada, ¿pueden dar soluciones idóneas a una realidad que rechazan e incluso desconocen?
La ciudad blindada vende un producto estrella que es la seguridad y, con ella, la defensa a ultranza de la propiedad privada; en Suburbia la casa es el castillo de cada ciudadano. Las desigualdades y las tensiones sociales que genera la globalización y el neoliberalismo agravan la fractura social y entre las capas favorecidas, en especial, la preocupación por la inseguridad ciudadana alcanza niveles de paranoia. El reciente documental de Michel Moore Bowling for Colombine (2002), sobre la posesión de armas de fuego, es buena muestra de la "cultura del miedo" instalada en la sociedad norteamericana.
La Seaside - Seahaven responde a estas premisas. Es un enclave fortificado con barreras perimetrales que vigilan los accesos y que igual que impiden la huída de Truman sirven para filtrar a los visitantes. Los guargas o policías actúan de hecho al servicio de la corporación terevisiva, recordándonos que en estas ciudades gran parte de los servicios públicos, incluídos los del orden, están privatizados. Y si en ellas son habituales los circuitos de vídeovigilancia, en Seahaven el abrumador despliegue del ptanóptico tecnológico que retrasmite la vida de Truman a los televidentes remite al control manipulador y los riesgos totalitarios del Big Brother que ideara G. Orwell en su novela "1984" (por cierto, en la plaza dedicada a Orwell en plena Ciutat Vella de Barcelona existen ¡cámaras de videocontrol disimuladas en las farolas!).


Bibliografía
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V.A., La ciutat dels cineastas, Barcelona: Art Report 2001 i Diputació de Barcelona.
© Copyright José Costa Mas, 2003
© Copyright Scripta Nova, 2003
Ficha bibliográfica:
COSTA, J. Visiones de la ciudad funcional europea y la ciudad blindada norteamericana en el imaginario del celuloide. Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales. Barcelona: Universidad de Barcelona, 1 de agosto de 2003, vol. VII, núm. 146(037).  [ISSN: 1138-9788]